Día 34 | A veces ganas, a veces aprendes

20 Mar 2018

Nadie es perfecto y todos nos equivocamos. No me llevó mucho tiempo reconocer esto acerca de mí mismo, aunque me encantaría pensar que siempre hago todo perfectamente bien. Pero la verdad es que el fracaso es parte de la vida.

Así que el fracaso es real, todos lo hemos experimentado, pero lo que más importa es qué haces con él. ¿Dejas que te derribe y te quite las fuerzas para continuar? ¿O permites que el fracaso se convierta en una oportunidad para que crezcas y aprendas?

Cuando te enfrentas al fracaso con el espíritu correcto, encontrarás que en la vida a veces ganas, y a veces aprendes, pero nunca pierdes. De hecho, cuando algo no resulta como habías pensado lo peor que puede suceder es que aprendas de ese error.

Es importante, por otro lado, no vivir nuestras vidas al límite, donde sabemos que hay una mayor posibilidad de que las cosas se descarrilen. Vivir una vida dentro de límites saludables nos permitirá protegernos y proteger a otros de fracasos que puedan afectar no sólo a nosotros mismos, sino a los que nos rodean. No seamos las personas que continúan cometiendo el mismo error vez tras vez.

Una vez que cometemos un error, lo mejor que podemos hacer es aceptarlo, tomar responsabilidad, aprender de él y seguir adelante. ¡Seamos ejemplos en honestidad, responsabilidad y crecimiento constante! ¡Y hagamos siempre lugar para que Dios nos enseñe y nos transforme!

“Así que tengan cuidado de cómo andan [viviendo con honor, propósito y coraje; rehuyendo de los que toleran y posibilitan el mal], no como necios, sino como sabios [sensatos, inteligentes, discerniendo las personas]” Efesios 5:15 (Versión Amplificada)