Día 35 | No seas un espectador

20 Mar 2018

¡Me encanta el fútbol! he seguido al Chelsea desde 1992 y hace no mucho tiempo atrás pude cumplir un sueño con mi hijo Sebastián de verlos jugar en persona en Stamford Bridge, Londres. No puedo explicar la emoción que sentí. Toda la multitud estaba gritando, cantando y celebrando mientras los jugadores daban lo mejor de sí en la cancha.

Ese día el Chelsea le ganó a Manchester City, y pudimos celebrarlo como espectadores. Para el final del partido, las personas podrían haber tanto apoyado como criticado a los jugadores. Algunos hubieran gritado de la alegría cuando metían un gol, y otros les hubieran gritado cuando erraban un tiro. Pero la realidad es que ninguno de esos espectadores tenía influencia alguna sobre el juego. Sus comentarios no eran más que eso, comentarios. Al final, el resultado fue determinado por los jugadores que hicieron todo lo que pudieron en la cancha.

Lo mismo sucede con la Iglesia y el pueblo de Dios. Podemos ser alentadores, o críticos de la casa de Dios, pero no es hasta que decidimos ponernos la camiseta del equipo y meternos al campo de juego cuando de verdad podremos marcar una diferencia en los resultados. Personalmente, prefiero ser un edificador de la iglesia que un crítico de ella.

Esta nueva vida a la que fuiste llamado, no implica que seas un mero observador de lo que Dios está haciendo, ¡sino que te involucra como alguien que toma su lugar y hace su parte en esta gran historia! No puedes impactar a tu comunidad, tu ciudad, tu país y el mundo tan sólo sentándote a observar la participación de la gente a tu alrededor . Dios quiere que TÚ te involucres en lo que Él está haciendo, así que no seas tan sólo un espectador. ¡Entra a la cancha!

“Nosotros somos colaboradores al servicio de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios.” 1 Corintios 3:9 (NVI)