Día 37 | Lo que hagas

20 Mar 2018

Con todo lo que hemos hablado hasta ahora, puede que te preguntes, “¿Cómo hacemos para vivir esta nueva vida durante la semana? ¿Cómo lo aplico fuera de la iglesia?”

La vida con Jesús va mucho más allá de las paredes de la iglesia. Transforma por completo la manera en que vivimos, incluyendo la forma en la que abordamos nuestro día y nuestras tareas. Puede que tengas un trabajo y te preguntes, “¿Cómo puedo vivir una vida con Jesús en mi trabajo? ¿Qué tengo que hacer diferente?” Lo mismo con tu escuela, o donde sea que te encuentras durante la semana.

Hoy quiero desafiarte a que una de las formas en las que puedes hacer esto es que todo lo que emprendas, lo hagas con excelencia. No me mal interpretes, la excelencia no es lo mismo que la perfección. Porque como mencionamos antes, ninguno de nosotros es perfecto. Excelencia es hacer lo mejor que puedes con lo que tienes. Tal vez no puedas cambiar a tus compañeros de trabajo o tu perfil laboral , pero lo que puedes hacer es elegir la actitud y el corazón con que haces las cosas.

La Biblia nos alienta a hacer de todo corazón cada cosa que hagamos, como si lo estuviéramos haciendo para Dios, porque no es sólamente a tu jefe a quién estás sirviendo, sino que al fin y al cabo estás sirviendo a Cristo. Así que, ¿qué es lo que haces? ¿Cómo puedes ser un ejemplo de excelencia en tu comunidad?

¿Pueden las personas decir que eres alguien en quien se puede depender, responsable, confiable y sobresaliente? Puedo decirte con seguridad que nuestras acciones pueden o entorpecer o enfatizar el mensaje de Jesús que estamos intentando comunicar a quienes nos rodean.

Así que, hagas lo que hagas, ¡hazlo como para Dios y hazlo bien!

“Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor.” Colosenses 3:23-24 (NVI)